El Cambio Global ha generado múltiples impactos en los ecosistemas marinos, desde la elevación del nivel del mar, hasta el aumento en la frecuencia de eventos climáticos extremos. Sin embargo, entre ellos la acidificación del océano (AO) sigue siendo un fenómeno poco comprendido a pesar de sus graves consecuencias para los ecosistemas y recursos marinos. Producida por la absorción de dióxido de carbono generado por actividades humanas, la AO altera la química del agua, dificultando la formación de conchas y estructuras calcáreas en muchas especies marinas, afectando directamente la acuicultura. En particular a bivalvos como choritos y ostiones, que podrían ver comprometida su calidad comercial debido a cambios en su color, tamaño, textura y valor nutricional, entre otros atributos.
Frente a esta problemática, un equipo de investigadores del Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS), la U. Católica de la Santísima Concepción, la Universidad del Desarrollo, y el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES), entre otras instituciones, llevó a cabo un estudio publicado en la revista Future Foods. Utilizando técnicas de Preferencias Declaradas, los investigadores diseñaron un experimento para evaluar cómo la entrega de información sobre la AO podría influir en las decisiones de compra de los consumidores.
El estudio reveló que los consumidores prefieren productos con una “buena apariencia”, caracterizada por un color uniforme, ausencia de epibiontes [ciertos organismos pegados a la concha] y sin quiebres en la concha. Además, valoran la composición nutricional al momento de tomar una decisión de compra. “Justamente este es un atributo que será modificado por el cambio global, donde hemos observado una disminución en ácidos grasos, minerales, proteínas y vitaminas”, señala Valeska San Martín, investigadora del Centro de Investigaciones Costeras de la U. de Atacama y también del SECOS. La investigación además indicó que, cuando los consumidores reciben información sobre la AO, tienden a elegir el “mejor producto” disponible en el mercado, influenciados por factores como calidad, conveniencia personal y valor.
Información y percepción del consumidor
Los resultados sugieren que el impacto de la información en la percepción del consumidor depende del contexto en el que se entregue. Investigaciones previas han demostrado que la información ambiental puede modificar las preferencias cuando está vinculada a etiquetas de certificación, mensajes sobre seguridad alimentaria o impactos en la salud. En este sentido, los investigadores destacan la importancia de seguir explorando cómo comunicar los efectos del cambio climático sobre los productos del mar de manera efectiva y transparente.
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De esta forma, para los investigadores, entender la respuesta de los consumidores frente a esta problemática es clave para el diseño de estrategias de adaptación, ya que la acuicultura es una de las industrias más vulnerables a la acidificación del océano. En este contexto, fortalecer los sistemas de certificación y etiquetado ambiental resulta fundamental para garantizar la confianza de los consumidores en la calidad y sostenibilidad de los mariscos.
“Sin duda, el primer paso es el traspaso de la información a la comunidad y a todos los actores clave. Ya teniendo resultados sobre cómo podrían verse afectados nuestros mariscos en un futuro cercano, debemos activar la respuesta de empresas, sociedad, científicos y autoridades”, subraya Valeska San Martín. “Es fundamental implementar mesas de trabajo, elaborar boletines científicos en lenguaje claro y accesible para la comunidad, y participar en el diseño de posibles medidas de mitigación. Además, debemos considerar que cada día aumenta la conciencia sobre la crisis climática, lo que representa una oportunidad para trabajar en conjunto y buscar alternativas que permitan mantener una actividad sostenible en el tiempo, considerando su importancia para la seguridad alimentaria”, concluye San Martín.
País Circular, 5 February 2025. Press Release.


